domingo, junio 20, 2010

Los sexos ¿son o se hacen?

LOS SEXOS ¿SON O SE HACEN?




Diana Maffia y Mauro Cabral




En los años ‘70, la irrupción de la categoría de género en la teoría feminista permitió el florecimiento de una serie de análisis que procuraban derrotar los estereotipos vinculados a la identidad femenina y masculina, a sus roles sociales y a sus relaciones de poder. La operación consistía principalmente en dos pasos: primero, diferenciar sexo de género, considerando al segundo una lectura cultural del sexo biológico, asignado dicotómicamente según la anatomía. Segundo, mostrar que las diferencias de género atraviesan toda la vida social, dividiéndola y organizándola simbólicamente. Desnaturalizaban así los roles femenino y masculino propios del género, pero sin discutir la "naturalidad" del sexo. Muchos análisis contemporáneos conservan esta lectura en dos niveles. No se discute la realidad de las diferencias sexuales, sino la legitimidad de los estereotipos construidos por la sociedad sobre esas diferencias, como si el sexo constituyera una materialidad inapelable.

Partiremos aquí de una hipótesis diferente. Sostendremos que el sexo anatómico mismo, su propia presunta dicotomía, son producto de una lectura ideológica. Una ideología de género que antecede la lectura misma de los genitales, que no permite hablar de un sexo natural, y que es lo suficientemente fuerte como para disciplinar los cuerpos cuando no se adaptan cómodamente a la lectura que se espera hacer de ellos.

Para probar esta hipótesis nos basaremos en el análisis del tratamiento dado por la medicina al llamado "sexo ambiguo", que sintomáticamente aparece como capítulo de la "teratología", es decir, del tratamiento de los fenómenos anatómicos monstruosos (Ben, 2000). La consideración de una anatomía no fácilmente identificable como femenina o masculina, su clasificación como monstruosa, como una urgencia pediátrica que las más de las veces tiene una cruenta y arbitraria resolución quirúrgica, el secreto que rodea y exige la intervención médica, todo ello forma parte de la estructura de normalización que la medicina y la psicología asumen como instituciones.

El progreso científico y tecnológico, que el iluminismo soñaba como liberador de lo humano, aumentó la capacidad de intervención pero no cambió la manera de interpretar las diferencias sexuales, por lo que el avance en lugar de liberador se torna peligroso. Nuestro trabajo apunta entonces a la necesidad de desarrollar una ética de la intervención que tenga en cuenta los principios de autonomía e identidad del sujeto.

Aunque desde la antigüedad se han reportado casos de bebés nacidos con genitales que no son ni claramente masculinos ni claramente femeninos, sólo a fines del siglo XX la tecnología médica avanzó lo suficiente como para permitir a los científicos determinar el género cromosómico y hormonal, que se toma como el género real, natural y biológico, y al que se llama "sexo".

Analizando casos clínicos, vemos que los médicos parecen considerar una gran cantidad de factores, junto a los biológicos, para asignar el sexo del bebé; pero muchas veces se confunden en las deliberaciones aspectos prescriptivos de tipo cultural (como la "correcta" capacidad de la vagina y el "correcto" largo del pene) que permitan augurar una salud y una felicidad futura a ese bebé. Dentro de la dinámica usual de etiología, diagnóstico y procedimiento quirúrgico, mecanismos como la deliberación sobre el sexo del bebé, evitar un anuncio taxativo, discutir con la intervención de los padres, consultar con el/la paciente mismo/a en la adolescencia, forman una periferia muchas veces invisible como posibilidad. Como afirma Suzanne J. Kessler (1998), el proceso y guía para tomar las decisiones sobre re-construcción de género revela el modelo para la construcción social del género en general: incluso ante una evidencia aparentemente incontrovertible como el hermafroditismo, los teóricos sostienen la creencia incorre gible de que macho y hembra son las únicas opciones "naturales". La paradoja de la ambigüedad anatómica pone en cuestión que macho y hembra sean datos biológicos que fuerzan la cultura de dos géneros. Más bien sugieren una cultura dicotómica que fuerza no sólo la interpretación de los cuerpos sino su misma apariencia (Laqueur, 1994; Butler, 2001). La preocupación de los médicos es eliminar esa ambigüedad que se considera monstruosa, adaptar los genitales a las medidas que estipulan aceptables y si es posible asegurar que en el futuro la persona pueda "casarse y tener hijos". El sexo es equiparado a penetración y reproducción. El placer ni siquiera es tomado en cuenta (de hecho, muchas de estas intervenciones lo impiden o dificultan gravemente). Y por supuesto, ni siquiera se considera la posibilidad de que sin los genitales apropiados esa persona pueda ser amada por alguien tal como es. Los casos médicos reseñados en la actualidad muestran, por otra parte, que ese futuro perfecto no fue asegurado por el bisturí.

Aquí hay un profundo asunto ideológico, que antes creíamos limitado a que la dicotomía anatómica se trasladaba a la "atribución de género" (el género que los otros en el mundo social nos adscriben, masculino o femenino), a la "identidad de género" (el propio sentido de pertenencia a la categoría femenina o masculina) y al "rol de género" (las expectativas culturales sobre las conductas apropiadas para una mujer o un varón). Pero estamos ante el disciplinamiento quirúrgico de la misma base material sobre la cual los roles de género se inscriben (Butler, 2001; Califia, 1997; Fausto-Sterling, 2001)

Aquello que no entra naturalmente en el dimorfismo sexual no se tolera, y se mutila un pene demasiado pequeño para ser aceptable, transformando al niño en niña, se corta un clítoris demasiado largo para ser aceptable, transformándolo en insensible, se abren y ensanchan vaginas o se construyen con otros tejidos a fin de permitir la penetración, se extirpan gónadas que no pueden convivir con la anatomía externa, todo por la futura "felicidad" de un bebé que así podrá mostrar su sexo sin avergonzarse. (Kessler, 1998; Dreger, 1998 y 1999)

Es conocido el poder que los médicos tienen sobre sus pacientes y sus familias, pero quizás es menos conocido de qué modo ese mismo poder médico hegemónico es servil a una ideología cultural intransigente y patriarcal. Los médicos realizan prácticas totalmente invasivas y recomiendan a los padres mantenerlas en secreto. El secreto es un daño agregado, de modo que los niños y niñas intersex viven en la ignorancia o en la vergüenza sobre su condición (Chase, 1995; Kessler, 1998; Dreger, 1998 y 1999)

Recientemente ha surgido un movimiento político de género destinado a cambiar la ideología médica y detener las cirugías infantiles. A diferencia de los médicos, para quienes ser intersexual es un defecto de nacimiento quirúrgicamente corregible, intersexual es para ellos una identidad , incluso si la marca original ha sido quirúrgicamente eliminada. 1

I

En unas Jornadas de Bioética realizadas por la Secretaría de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, un equipo médico presentó un caso clínico que, por sus características, puede servirnos de ejemplo para ilustrar los límites que la ideología de género impone a la decisión médica, aún entre profesionales que explicitan una consideración de la subjetividad en la complejidad de la definición sexual, y un marco ético para sus intervenciones.

El hospital de San Justo –localidad de la provincia de Buenos Aires– recibe a un bebé a dos horas de producido su nacimiento, como derivación de otro centro asistencial, el Hospital de Marcos Paz. En el relato que introduce la exposición que estamos considerando, el caso aparece descripto como una conjunción de manifestaciones patológicas: onfalocele, ano imperforado, extrofia vesical y sexo indefinido, alteraciones en zona lumbo-sacro-coxígea y meningocele. Se realiza una intervención médica a las 24 horas del nacimiento, dado el curso clínico "presidido por la intermitencia urinaria y fecal, la indefinición genital y la lesión neurológica espinal". 2

Si bien la ambigüedad sexual es inicialmente incluida en la descripción del cuadro clínico, una vez indicado el tratamiento seguido, es desagregada seguidamente en los términos de una necesaria "determinación del sexo, puesto que sus genitales externos permanecen indefinidos".

Dada la "envergadura que la determinación del sexo implica", el equipo profesional tratante presenta el caso a la consideración del Comité de Bioética del hospital, considerando que la asignación de género "no sólo importa una decisión médica sino que se trata de una determinación que involucra nada menos que la cuestión de la identidad".

Nuestro propósito es recorrer críticamente la argumentación y recomendación desarrolladas por el equipo interdisciplinario interviniente, en tanto manifiestan, a nuestro entender, problemas asociados tanto a la relación entre corporalidad normativizada e identidad de género como a concepciones y prácticas institucionalizadas en torno a la cuestión ética de la autonomía. Este recorrido nos permitirá evidenciar, además, el lugar conferido a la tecnología por los y las profesionales intervinientes, así como dimensionar su impacto en la conceptualización de las relaciones entre cuerpo y subjetividad.

II

La exposición presentada por el equipo interviniente sostiene, a lo largo de su desarrollo, la posición que considera "ambigua" la identidad de género del/la paciente a partir de su indefinición genital, a pesar de tener a su disposición otros elementos para definir la identidad de género, tal como el análisis de cromatina. Pero según afirma el mismo informe, "no se trata de conocer el genotipo a través del cariotipo del niño, pues la cuestión dependería exclusivamente del factor tiempo, ya que el resultado del mismo se obtiene en 30 días". Más bien, podemos afirmar que el enfoque que sostiene la argumentación del equipo interviniente no reconoce la posibilidad de divergencia entre identidad de género asignada y expresión fenotípica, divergencia que es presentada bajo la forma de una disociación. De este modo, el desarrollo expositivo transita por diferentes consideraciones atinentes a una doble necesidad, que aparece unificada en el argumento: por un lado, la necesidad eminentemente legal de asignar un género –masculino o femenino– al bebé para garantizar de este modo su acceso pleno al status de persona; por otro lado, la necesidad de fundar y sostener esta asignación en un correlato genital a través de reconstrucción quirúrgica.

Si consideramos la primera cuestión, tal y como es presentada en el informe, el posicionamiento del equipo interviniente reconoce los imperativos legales y sus consecuencias a nivel asistencial (por ejemplo, en relación al acceso a cobertura social), si bien se ubica críticamente frente a la ceguera de dichos imperativos ante casos excepcionales como éste –y solicita, por tanto, un amparo legal que permita el reconocimiento del bebé como persona más allá de su ambigüedad genital. Sin embargo, aún con la posibilidad de contar con un amparo legal que permita su inscripción sin una identidad de género confirmada, la necesidad de establecerla fehacientemente –y de ratificarla sobre el cuerpo– se mantiene. Es imprescindible destacar en este lugar que el énfasis de la indagación en torno al sexo a asignar no es el de una búsqueda de la verdad (contenida en la determinación del cariotipo, en el tejido gonadal, etc), sino el de la fabricación de una verdad, a través de una importante mediación tecnológica, capaz de funcionar social y legalmente garantizando la correspondencia entre identidad y genitalidad (Dreger, 1998). Esta posición evidencia claramente, a nuestro juicio, un compromiso previo asumido con las teorías que desde fines del siglo XIX, y con la contribución decisiva de John Money, su equipo de trabajo y sus seguidores y seguidoras hasta la actualidad, vinculan indisolublemente hasta nuestros días identidad con forma genital, colocando el peso de la asignación de género en casos de genitalidad "confusa" en la intervención de normalización a través de cirugías. De esta manera, y tal y como ocurre con el caso en cuestión, la asignación de género se vuelve una agenda quirúrgica y hormonal.

Si atendemos al desarrollo argumental presentado por el equipo interviniente, si bien la genitalidad confusa –causa del "sexo ambiguo"- es ubicada dentro del contexto de las patologías del bebé en cuestión, la demanda de intervención no es justificada desde ninguna necesidad médica, sino, como veremos, desde una evaluación basada en criterios culturales acerca de la identidad de género y su apoyatura material en el cuerpo. Para Susan Kessler (1998) por ejemplo, esta estructura argumental (la identificación de la genitalidad confusa y el género ambiguo como un problema médico cuyo planteo y resolución son ubicados, sin embargo, en el terreno de las definiciones y valoraciones culturales de la identidad) constituye una característica sobresaliente del paradigma atencional vigente en casos de intersexualidad. Tal y como lo expresa el informe presentado, "el dilema se plasma […] en que las dos alternativas posibles a seguir, ser varón/ser mujer, no son compatibles con las condiciones que conocemos como "el desarrollo de una vida normal", ya sea en términos de calidad de vida, de constitución de la subjetividad, de una identidad acorde a sus facetas biológicas tanto en su expresión genotípica como fenotípica, psicosociales y culturales".

III

Una vez aceptada la premisa fundamental –aquella que hace residir la identidad en los genitales–, la resolución del dilema planteado en esos términos involucra la consideración de diferentes aspectos relacionados con la necesidad de efectuar una cirugía plástica genital reconstructiva (ginetoplastía).

Las referencias del equipo interviniente a estadísticas internacionales referidas a casos de asignación de género e intervención normalizadora en personas intersex, aparecen en el texto como evidencia transparente llamada a justificar la elección de uno u otro curso de acción. Dichas referencias señalan un mayor índice de depresión e incluso suicidio asociados a una asignación y normalización quirúrgica hacia lo masculino, en tanto que el informe señala que "no parece suceder lo mismo cuando la decisión es inversa, es decir, que el niño sea llevado a ser mujer". Este uso de la información estadística no toma en cuenta algunos aspectos que consideramos fundamentales:

• En primer lugar, la valoración estadística no evidencia ningún registro de posibles sesgos genéricos en la recolección de la información. Diferentes estudios sobre el tema afirman un seguimiento muy desigual de pacientes intervenidos, con una clara preponderancia de seguimientos en pacientes asignados como varones (Kessler, 1998; Fausto Sterling, 2000; Dreger, 1998). El informe tampoco consigna ninguna referencia a los espacios diferenciales en los que las sexualidades masculina y femenina son expresadas, ni a la atención profundamente desigual al placer masculino y al femenino. Por ejemplo, no considera en ningún momento la posible pérdida de sensibilidad genital asociada a la normalización quirúrgica feminizante, la cual comparada con la experiencia de una masculinidad "poco viril" quizás aparezca como poco relevante: "la experiencia médica señala que la reconstrucción de los genitales masculinos se ven privados de toda expresión de virilidad, lo cual es esencial en la causa de depresiones severas y trastornos de la personalidad… la experiencia indica que son vidas mejor llevadas en términos de calidad de vida".

• En segundo lugar, el acto de sopesar posibilidades femeninas y masculinas de la identidad –y de su necesario correlato genital– reproducen acríticamente valoraciones culturales vigentes en torno a la experiencia de ser hombre y de ser mujer (ubicando en el cumplimiento de estas exigencias culturales en el orden del género, la expresión de "una vida más digna de ser vivida"). De esa manera, y sosteniendo el sistema patriarcal de distribución de la diferencia sexual, el argumento considera aquello que hace posible (o imposible) la masculinidad –en tanto que la femineidad es atribuida por defecto–.

• En tercer lugar, el informe no introduce ninguna consideración en torno al resultado de asignaciones de género masculino cuando no han sido acompañadas por intervenciones de normalización quirúrgica de los genitales. La valoración de la información estadística considerada por el equipo interviniente no sólo convalida las estrategias de intervención sino que además, y de un modo central, elimina cualquier referencia a las consecuencias mismas del proceso de normalización quirúrgica –consecuencias que van desde el trauma posquirúrgico, la pérdida de sensibilidad genital, secuelas físicas a nivel urinario, la dependencia de sistemas de salud de por vida, y el cruento aprendizaje de que la identidad es algo que debe pagarse con el cuerpo. El empleo de tecnología médica no aparece entonces considerado como un componente de la misma identidad intersex (Chase, 1995; Califia, 1997) Las dudas que son expresadas por el equipo interviniente están referidas a la decisión en sí (la exactitud del género atribuido), a la posibilidad de que la persona rechace en un futuro la asignación y normalización realizada (y su derecho a revertirla), pero en ningún momento aparece la interrogación sobre las consecuencias de la intervención tecnológica en la historia personal del sujeto en cuestión. Tal y como afirman Susan Kessler (1998) y Cheryl Chase (1995), el paradigma atencional de personas intersex se sostiene en la posibilidad tecnológica de normalización genital. Este fundamento tecnológico es percibido a la vez como transparente y como correcto aunque perfectible (argumentándose por lo tanto que las consecuencias padecidas por personas intersex sometidas a normalización quirúrgica son fruto de un estado determinado de la técnica, pero de ningún modo atribuibles a la intervención tecnológica en sí).

IV

Una segunda línea argumental debe también ser sometida a consideración, y es aquella que traza el mapa de la decisión a ser tomada. En ese mapa vemos dibujarse las exigencias del sistema legal, como dijimos; un esbozo de la historia familiar del paciente y de las relaciones hospitalarias entretejidas alrededor del caso. La decisión es ubicada claramente en un contexto moral, planteado como necesidad de evitar el dolor –y haciendo mención a la necesidad de dotar de contenido específico la definición del dolor a evitar–.

La exposición desarrollada no ubica al sujeto en cuestión en el eje de la decisión –excepto para considerar, aunque sin desarrollo, la posibilidad de que la misma sea rechazada a posteriori. La madre y el padre aparecen como las personas subrogadas, sobre quienes pesa la decisión final, aunque se trate de una decisión informada por una mirada médica y moral constitutiva (Kessler: 1998, Fausto Sterling, 2000; Badinter, 1993). Según se preguntan los y las profesionales intervinientes, ¿y si determinamos que sea mujer con una cromatina sexual de varón, lo aceptará el niño cuando esté en condiciones de conocer su situación? ¿Alcanzará una sana constitución de la individuación en interrelación con otros, es decir de la subjetividad? ¿Y si reniega de su condición queriendo volver a su sexo genético en su expresión fenotípica, tendría derecho a hacerlo? Debemos ser muy claros en señalar que no se trata solamente de decidir la asignación de género legal, sino también de decidir sobre la genitalidad, considerada indisociable de aquélla. Las consideraciones que guían la decisión reproducen el mismo recorrido argumental que deja fuera al sujeto en cuestión, sobre cuyo cuerpo se decide. Una vía de acción centrada en el sujeto reconocería la necesidad cultural de la asignación de género legal, pero disociaría esta necesidad de la que obliga a un alineamiento forzoso entre identidad de género y genitalidad. Respetar a ultranza la autonomía decisional del sujeto implicaría, por supuesto, un compromiso firme del Estado y sus instituciones, así como de la familia y de los equipos de salud, asistencia social, etc a favor de la inclusión no traumática de la persona intersex en la sociedad. La reproducción, sobre el cuerpo de bebés intersex, del paradigma atencional centrado en los genitales interviene a favor de la normatividad cultural de género, clausurando así las posibilidades (y el derecho) de vidas diversas.

Notas

1 A lo largo de este informe, y en consonancia con los postulados sostenidos por el movimiento político de personas intersex, llamaremos "intersexualidad" a la variación respecto de genitales femeninos o masculinos standard –siendo las características standard de dichos genitales considerada un dato historico-cultural y no la expresión de una ley natural de los cuerpos–. Dicha variación puede obedecer a diversas causas (hormonales, enzimáticas, accidentales, etc.) y ser sometida o no a diversas estrategias de normalización sociomédica (quirúrgicas, hormonales, de cambio de identidad legal), que adquieren un carácter determinante en la conformación de la intersexualidad como identidad experiencialmente sostenida.

2 A partir de este momento, las citas en el texto siguen el informe elaborado por el Comité de Bioética del Hospital de San Justo, 2001 (mimeo, Buenos Aires, Argentina)


Obras Consultadas:

Badinter, Elizabet (1993): XY, la identidad masculina. Norma, Bogota, Colombia.

Ben, Pablo (2000): "Muéstrame tus genitales y te diré quién eres. El ‘hermafroditismo’ en la Argentina finisecular y de principios de siglo XX", en omar acha y Paula Halperín, Cuerpos, géneros e identidades, Buenos Aires, Ediciones del Signo.

Butler, Judith (2001): El genero en disputa. El feminismo y la subversion de la identidad. Paidos, DF, Mexico.

Califia, Pat (1997): Sex Changes. The Politics of Transgenderism. Cleis Press, San Francisco, EE.UU.

Chase, Cheryl (1995): "Until Five Years Ago, Intersexuals Remained Silent", Feinberg, Leslie: Trans Liberation. Beyond Pink and Blue. Beacon Press, New York, EE.UU. Dreger, Alice D. (1998): Hermaphrodites and the Medical Invention of Sex. Harvard University Press, Massachusetts, EE.UU.

----- (1999): Intersex in the age of Ethics. University Publishing Group, Maryland, EE. UU.

Fausto Sterling, Anne (2000): Sexing the Body. Gender Politics and the Construction of Sexuality. Basic Books, New York, EE.UU.

Kessler, Suzanne (1998): Lessons from the Intersexed. Rutgers University Press, New Jersey, EE.UU.

Laquer, Thomas (1994): La construccion del sexo. Cuerpo y genero desde los griegos hasta Freud. Catedra, Barcelona, España.

Money, John, John Hampson y Joan Hampson (1955): "Hermaprhoditism: Recommendations Concerning Assignment of Sex, Change of Sex, and Psychologic Management", Bulletin of the John Hopkins Hospital, Nº 97.

----- (2002) Errores del cuerpo y sindromes relacionados. Biblos, Buenos Aires, Argentina.

Money, John y Richard, Green eds. (1969) Transsexualism and Sex Reassigment, John Hopkins Press, Baltimore, EE.UU.
 
 
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Ficha catalografica: Diana Maffia y Mauro Cabral. ¿Los sexos son o se hacen?. XXY: La pelicula. http://www.puenzo.com/xxylapelicula/main.html. Consultado el 20 de junio del 2010.

Ubicación física / digital: Diana Maffia y Mauro Cabral. ¿Los sexos son o se hace?. XXY: La pelicula. http://www.puenzo.com/xxylapelicula/main.html. Consultado el 20 de junio del 2010.

Fecha de consulta: 20 de junio del 2010

Como la que mas

COMO LA QUE MAS




escrito por Mauro Cabral, Investigador y Activista Intersex



A lo largo de los últimos años tuve la oportunidad de participar de muchos talleres sobre intersexualidad, y en su discurrir hay una escena que se repite. Los y las participantes son invitados a imaginar qué ocurrió cuando nacieron, cómo fue que terminaron asignados como niñas o niños, qué parte de su cuerpo fue la que determinó esa asignación se produjo en el momento de nacer, o aún antes. En el momento de responder a esa pregunta, los hombres siempre aciertan cuando afirman: un pene. Algunas mujeres también aciertan cuando dicen: no había pene. Y muchas, mujeres suponen: alguien debe haber visto que yo tenía una vagina. El fundamento de esa presunción es claro. La penetrabilidad de niñas y mujeres ha constituido históricamente un rasgo esencial de su modo de ser en el género. Sin embargo, esta identificación inicial del género femenino con la capacidad-para-ser-penetrada sólo puede ocurrir si otra operación material y significante tuvo lugar con anterioridad: la comprobación de que nada, pero nada, en ese cuerpo que será el de una mujer, competirá, será tomado, o confundido, con un pene. Pene o no pene, primero. Que el clítoris no parezca un pene, después. Tal es la economía carnal de la asignación de género en Occidente.

Pero ¿qué tanto debe medir un clítoris para ser aceptable y no amenazante? La práctica ritual de clitoridectomías habla a las claras de que su mera existencia es sencillamente inaceptable en distintos lugares del mundo. El 6 de febrero fue establecido así, hace algunos años atrás, como el día de la Cero Tolerancia hacia la mutilación genital femenina en el continente africano, a partir de una iniciativa promovida por el Comité Interafricano sobre Prácticas tradicionales.

En nuestra cultura, que mira con horror tales prácticas, el tamaño "aceptable" de un clítoris oscila alrededor de los cuatro centímetros como máximo –nada llamativamente, el mínimo no es considerado un problema relevante. Más allá de esa medida, que marca uno de los límites férreos de lo femenino, se despliega la amenaza de un cuerpo malformado, virilizado, mal emplazado en su género. A favor de "reducirlo" por vía quirúrgica en la primera niñez se esgrimen argumentos tales como la posible confusión de género, la vergüenza y la discriminación –argumentos asediados por el fantasma de un goce para que el que aun no existen ni nombre ni medida. ¿Acaso alguien podría imaginar, sin estremecerse, una mujer con un clítoris de cinco, ocho, diez centímetros, capaz de erectarse y, quién sabe, incluso, de penetrar?

A pesar de que el movimiento intersex ha denunciado estas intervenciones quirúrgicas no consentidas como mutiladoras, su inclusión en la agenda de la lucha contra la mutilación genital femenina enfrenta dos problemas centrales: la resistencia de nuestra cultura, malgré Foucault, a considerar críticamente la medicina occidental como una práctica tradicional y la resistencia de ese mismo Occidente, malgré Beauvoir, a considerar críticamente los aspectos biotecnológicos del mismo devenir mujer. El avance de los derechos sexuales se detiene, titubeante, allí donde la lengua generizada también titubea: la carne que pone a la diferencia sexual en cuestión. Después de todo, se dice, ¿se trata acaso de niñas? ¿se trata acaso de niñas normales?

La mutilación genital infantil intersex no afecta solamente a niñas; sin embargo, se trata de uno de los procedimientos feminizantes más brutales y literales de nuestra cultura. No solo sufren sus consecuencias aquellas niñas nacidas con un clítoris de extensión superior al promedio, sino también aquellos niños cuyo pene resultó demasiado pequeño para las expectativas culturales sobre su tamaño. "Corregir" quirúrgicamente esos cuerpos se vuelve entonces un imperativo no sólo individual sino cultural –a riesgo de vernos enfrentados a enfrentar la locura ese no saber que amenaza con devorarnos y nos devora.

Durante la última década gran parte de la respuesta médica, jurídica y bioética a las demandas intersex se han centrado, prioritariamente, en la discusión de aspectos técnicos. A diferencia de la economía occidental de la mutilación genital femenina, cuya condena uniforme nunca introduce la posibilidad de "mejores técnicas" mutilantes, la posibilidad de cirugías más sofisticadas se ha esgrimido contra la crítica intersex. Lo que se afirma velada pero insistentemente, en este recurso a biotecnología, es la permanencia de férreos criterios de normalidad corporal, la distinción entre cuerpos deseables desde un principio y aquellos otros cuya normalización podría ser, tal vez, menos cruenta, pero igualmente necesaria. Como en el caso de la mutilación genital femenina, la mutilación genital infantil intersex es considerada, por lo tanto, una puerta de entrada disciplinante a una pertenencia comunitaria no problemática o, incluso, a la posibilidad misma de la pertenencia. No nos ilusionemos ni abusemos de catalejos políticamente correctos: en términos de mutilación genital nuestra cultura es sangrienta como la que más. Racional, bienintencionada, sí. Pero sangrienta. Como la que más.

¿Cero Tolerancia aquí también? No lo sé. No parece ser suficiente. Aunque sea imprescindible, la protección contra la violencia de género nunca basta por sí misma. La resignada aceptación de la cultura tampoco alcanza, ni alcanzará. ¿Quién podría querer vivir en un mundo en el cual su cuerpo sea sólo aceptado, y nunca celebrado? ¿Acaso el registro de lo vivible no precisa, también, del registro de lo deseable? Es preciso incluir hoy las clitoridectomías y otras prácticas "normalizadoras" de cuerpos intersex en la lucha contra la mutilación genital femenina; pero para que otro mundo tenga lugar es preciso que la intersexualidad encuentre también espacio en la imaginación deseante de nuestra cultura, en la recóndita humedad de nuestros sueños.



Mauro Cabral

(Este texto fue publicado por el CLAM en ocasión de cumplirse el Día Internacional de Cero Tolerancia hacia la Mutilación Genital Femenina).

Obra Consultada:
http://www.clam.org.br/publique/cgi/cgilua.exe/sys/start.htm?infoid=2336&sid=25


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Ficha Catalografica: Mauro Cabral. Como la que mas. XXY: la pelicula. http://www.puenzo.com/xxylapelicula/main.html. Consultado el 20 de junio del 2010.
Ubicación física / digital:  Mauro Cabral. Como la que mas. XXY: La Pelicula. http://www.puenzo.com/xxylapelicula/main.html. Consultado el 20 de junio del 2010
Fecha de consulta: Consultado el 20 de junio del 2010

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(Las Reglas de Catalogación Angloamericanas –-RCAA—las pueden consultar en una biblioteca universitaria si quieren introducirse en el mundo de la catalogación o consultar el libro: Interpretación catalográfica de los libros / Gloria Escamilla González. - 2ª ed. – México, D.F. : Universidad Nacional Autónoma de México, 1995. - 237 p. : il. – (Colección Instrumenta Bibliographica ; v. 4). - Notas Incluye lecturas recomendadas p. 213 e índice analítico p. 220. - ISBN 968-36-0179-0 )

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7. Palabras clave, aquí se pueden ayudar de

a. los encabezamientos de materia: Pueden consultar en una biblioteca las LEMB o los Encabezamiento de Escamilla (México). Existen otras muchas listas de acuerdo al país y el tipo de biblioteca (nacional, universitaria, escolar, publica…) pero es más recomendable el uso de

b. tesauros o vocabularios controlados para ser más específicos. Eviten utilizar términos muy generales. Para el Tesauro pueden usar el de la UNESCO: http://databases.unesco.org/thessp/; el de la ONU: http://lib-thesaurus.un.org/LIB/DHLUNBISThesaurus.nsf/$$searchs?OpenForm;

c. O el Catalogo de Autoridades (Keyword Authorities) de la Biblioteca del Congreso: http://authorities.loc.gov/cgi-bin/Pwebrecon.cgi?DB=local&PAGE=First; o de LIBRUNAM (Por temas): http://132.248.67.3:8991/F/6R1IT2CRK2222IJ4Y7K7M96Y4AVC97BKKF3M3IPQ4EIXB48P12-01830?func=find-b-0&local_base=MX011#

Otros que pueden utilizar es el catalogo del Colegió de México

d. Diccionario de Lingüística, Diccionarios normales, especializados o Enciclopedias.

e. Pueden usar también clasificaciones como la LC, la Dewey, la Universal, entre otros, eviten los términos muy generales.

f. Pueden utilizar las “Categorías” de Wikipedia, eviten los términos muy generales.


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I. Recursos Tradicionales
(Libros, folletos, pliegos impresos, manuscritos, música impresa, materiales gráficos y recursos continuos o publicaciones seriadas…)


1. Para libros editados

Los libros editados son todos aquellos que han estado en venta en papel y que se pueden conseguir de forma física. Por lo tanto, al publicar en esta página un libro editado no se debe poner solo la descripción catalografica del mismo, sino el lugar donde se consultó. Este lugar no debe de ser de una biblioteca personal, privada o de una librería. Deberá de ser de una biblioteca u otra unidad de información en donde se tenga de forma más duradera y disponible que en las anteriores.

En el caso de ser un biografia ver “para biografias”

Para la descripción de estos materiales se deberá de seguir la Ficha Clave con el sistema de descripción catalografica de las RCAA

2. Para capítulos de libros editados

En el caso de un capítulo de un libro se utilizara la siguiente adaptación de la norma internacional ISO 690 por el Centro de Documentación de ISALUD mas la combinación de las RDAA en su segunda edición para la descripción posterior después de la palabra “En:”

Autor. Título del capítulo. En: Titulo propiamente dicho [designación general del material] = título paralelo : otra información sobre el título / primera mención de responsabilidad ; cada una de las menciones subsiguientes de responsabilidad. – mención de edición / primera mención de responsabilidad relacionada con la edición. – detalles específicos del material (o tipo de publicación). – primer lugar de publicación, etc. : primer editor, etc., fecha de publicación, etc. – extensión del ítem : otros detalles físicos ; dimensiones. – (título propiamente dicho de la serie / mención de responsabilidad relacionada con la serie, ISSN de la serie ; numeración de la serie. Título de la subserie, ISSN de la subserie ; numeración de la subserie). – Nota(s). – Número normalizador.

Se seguir la descripción a partir del tercer punto de la ficha clave.

Si se cuenta con la posibilidad de subir el capítulo del libro a internet, esta ira antes de la descripción aquí obligatoria.

3. Para artículos de una revista editada o impresa.

En proceso....

4. Para revistas editadas o impresas

En proceso....
5. Para imágenes, fotos o carteles impresos.

En proceso....
6. Literatura gris

En proceso....
7. Para letras de canciones impresas.

Las letras de música o canciones no son un disco de música. Estas abarcan solo una pista del disco o de una serie o una pista individual sin disco. Los discos comprenden normalmente más de una canción reunidas en un álbum con un tema afín o de una recopilación de un grupo por equis razones. (En este caso véase “Para discos de música electrónicos” o “discos de música análogos” según sea el caso). Si es solo una pista que está disponible en la red ver “Para pistas de música electrónica”, si por una o varias razones no está disponible en la red pero si en una unidad de información ver “pistas de música análogas”. Si por el contrario, la música está inmersa en un video ver “para música en video digital” o “para música en video análogo”

Las letras de música o canciones también conocidas como lyrics deberán ser descritas de la siguiente forma:

Título y mención de responsabilidad. – Edición (si la hay). – presentación musical (presentación física de la música –si se trata de una orquesta, entrevista o similar… sino la hay, sustituir por genero para la presente página). – Publicación, distribución, etc. (Si la hay). – Descripción física. – Serie. – Notas. – Numero normalizado.

Si existe una traducción de la letra poner en Título y mención de responsabilidad lo siguiente:

Título y subtitulo en idioma original = título y subtitulo en idioma traducido / mención de responsabilidad; traductor.

Se seguirá el resto de la descripción de la ficha clave a partir del punto tres. En el caso de que la pista esté disponible para ser escuchada poner la dirección o ubicación de esta.

II. Recursos Audiovisuales.
(Películas y videograbaciones)

1. Para videos análogos.

Los videos análogos son como una pista entre varios videos en un solo disco o de corta duración que no estén disponibles en la red pero que estén disponibles en una unidad de información de acceso público. Tomaremos como videos también cualquier obra que no rebase los 60 min de duración y podrán ser documentales, debates, congresos, coloquios o cortos de películas, comerciales, entre otros. En caso de ser una película ya sea un documental, un cuento o una historia ver “para películas análogas” o “para películas electrónicas”. Si el video se encuentra disponible en la red ver “para videos electrónicos”. Si se trata de música con video ver “para música en video análogo” o “para música en video electrónico” según sea el caso.

Para ello se deberá describir de la siguiente manera:

Mención de responsabilidad. Título del video. Título y mención de responsabilidad del disco. – Edición. – Publicación y distribución. – Descripción física. – Serie. – Notas. – Numero normalizado.

Se seguirá la descripción del documento a partir del punto tres de la ficha clave.

2. Para películas análogas.

Las películas análogas comprenden las películas de más de una hora de duración aprox. Y que no tengan continuación de más de tres partes o no sean consideradas series, sagas, animes u otros que se publiquen cada cierto tiempo. De lo contrario véase “para series”. Las películas análogas pueden ser documentales, cuentos o historias, por ejemplo que estén disponibles en unidades de información de acceso público. Si está en la red véase “para películas electrónicas” Si es solo un clip de video véase “para videos análogos” o “para videos electrónicos”. Si es un clip de música con imágenes o un video oficial de alguna cantante o artista véase “para música en video electrónico” o “para música en video análogo” según sea el caso.

Título y mención de responsabilidad del disco. – Edición. – Publicación y distribución. – Descripción física. – Serie. – Notas. – Numero normalizado.

Se continuara a la descripción a partir del punto tres de la ficha clave.

3. Para videojuegos

En proceso....
4. Para series (sin importar que sea Live Action o Animación)

En proceso....
5. Para música en video análogo.

En proceso....
III. Recursos de Realia y tridimensionales
(Materiales cartográficos, artefactos tridimensionales y realia)

1. Para unidades de información (museos, bibliotecas, hemerotecas, entre otros)

En proceso....

2. Para eventos y convenciones.

En proceso....

3. Para biografías

Las biografías comprenden dos tipos de trabajos. 1) Haber sido publicadas o estar disponibles en la red, forman parte de los libros. 2) Trabajos propios.

Se deberán seguir las instrucciones de descripción de la ficha clave para libros editados y libros electrónicos. En el caso de ser un trabajo propio se deberá ver “textos de autoría personal”.

Sin embargo, en la catalogación Descriptiva y Analítica no existe aún un compendio que diga como catalogar seres vivos. En biología existe una forma particular, sin embargo no se empleara porque es clasificación y no catalogación que es lo que buscamos en esta ocasión.

La única diferencia es que aquí se agregaran descripciones de la persona después del punto dos y antes del punto 3 que serán:

• Nombre Completo. – Edad actual o de vida (nacimiento – muerte). – Nacionalidad. – Escolaridad. –

Y dentro de la investigación personal, se ofrecen los siguientes rubros para llevar a cabo una biografía. No es forzoso seguirlos:

• Introducción

• Orígenes

• Primeros acercamientos a sus disciplinas de estudio o de acción

• Vida Estudiantil

• Estudios Realizados

• Línea de Investigación

• Asociaciones

• Activismo (si lo hay)

• Publicaciones

• Actividad Laboral

• Aportaciones

• Currículum Vitae

• Entrevista

• Fuentes de información y obras consultadas

IV. Recursos Sonoros
(Grabaciones sonoras)

1. Para pistas de música análogas

Las pistas análogas son aquellas que por una o varias razones no están en la red y si en formatos más tradicionales como cassettes o CDs. En caso de estar en la red ver “para pistas de música electrónica”. Las pistas de música comprenderán la descripción de una sola pista que está contenida en un disco o por el contrario, que sea una pista única y que se encuentre en alguna unidad de información de acceso público. Si es una compilación oficial o un disco completo véase “para discos de música electrónicos” o “para discos de música análogos” según sea el caso. Si solo es la letra de la canción véase “Para letras de música o lyrics”. Si por una o varias razones no se puede subir la letra de música y está disponible en una unidad de información ver “para letras de música impresa”. Si por el contrario, la música está inmersa en un video ver “para música en video digital” o “para música en video análogo” según sea el caso.

Las pistas deberán ser descritas de la siguiente forma:

Mención de responsabilidad. Título de la pista. - Título del álbum (si tiene álbum). – Edición (si la hay). – presentación musical (presentación física de la música –si se trata de una orquesta, entrevista o similar… sino la hay, sustituir por genero para la presente página). – Publicación, distribución, etc. (Si la hay). – Descripción Física (si la hay). – Serie. – Notas. – Numero Normalizado (si lo hay).

Se seguirá el resto de la descripción de la ficha clave a partir del punto Tres.

Añadir en la ubicación física / digital lo siguiente si se encuentra disponible:

Poner el lugar donde se encuentren los lyrics. Si existe una traducción de la letra repetir aquí el área de “Título y mención de responsabilidad” y poner lo siguiente: Título y subtitulo en idioma original = título y subtitulo en idioma traducido / mención de responsabilidad; traductor.

2. Para discos análogos

Los discos comprenden normalmente más de una canción reunidas en un álbum con un tema afín o de una recopilación de un grupo por equis razones. (En caso de que el disco esté disponible en la red véase “Para discos de música electrónicos”). Si es solo la letra de una canción entonces véase “Para letras de música o lyrics” Si por una o varias razones no se puede subir la letra de música y está disponible en una unidad de información ver “para letras de música impresa”. Si es solo una canción y está libre para escucharse en la red ver “para pistas de música electrónica”. Si se encuentra en una unidad de información o de forma análoga ver “para pistas de música análogas”. Si por el contrario, la música está inmersa en un video ver “para música en video digital” o “para música en video análogo”

Los discos deberán ser descritos de la siguiente forma:

Título y mención de responsabilidad. – Edición (si la hay). – presentación musical (presentación física de la música –si se trata de una orquesta, entrevista o similar… sino la hay, sustituir por genero para la presente página). – Publicación, distribución, etc. (Si la hay). – Descripción Física (si la hay). – Serie. – Notas. – Numero Normalizado (si lo hay).

Se seguirá el resto de la descripción de la ficha clave a partir del punto Tres.

Añadir en la ubicación física / digital lo siguiente si se encuentra disponible: .

Poner el lugar donde se encuentren los lyrics. Si existe una traducción de la letra repetir el área de “Título y mención de responsabilidad” y poner lo siguiente: Título y subtitulo en idioma original = título y subtitulo en idioma traducido / mención de responsabilidad; traductor.

3. Para radios análogas

En proceso....
V. Electrónicos
(Recursos electrónicos)

1. Para Libros electrónicos

Los libros electrónicos son todos aquellos que han sido antes editados en papel o creados directamente en la computadora y subidos a la red. Si es un cuento de alguien que no a sido publicado con alguna licencia de derechos de autor ver “fanfics”. Si el libro está disponible en papel y por una o varias razones no está disponible en la red pero si en una unidad de información de acceso público ver “para libros editados”.

En el caso de ser biografías ver “para biografías”

Para describir los libros electrónicos se seguirá completamente la ficha clave.

2. Para capítulos de libros electrónicos

En el caso de un capítulo de un libro se utilizara la siguiente adaptación de la norma internacional ISO 690 por el Centro de Documentación de ISALUD mas la combinación de las RDAA en su segunda edición para la descripción posterior después de la palabra “En:”

Autor. Título del capítulo. En: Titulo propiamente dicho [designación general del material] = título paralelo : otra información sobre el título / primera mención de responsabilidad ; cada una de las menciones subsiguientes de responsabilidad. – mención de edición / primera mención de responsabilidad relacionada con la edición. – detalles específicos del material (o tipo de publicación). – primer lugar de publicación, etc. : primer editor, etc., fecha de publicación, etc. – extensión del ítem : otros detalles físicos ; dimensiones. – (título propiamente dicho de la serie / mención de responsabilidad relacionada con la serie, ISSN de la serie ; numeración de la serie. Título de la subserie, ISSN de la subserie ; numeración de la subserie). – Nota(s). – Número normalizador.

Se seguir la descripción a partir del tercer punto de la ficha clave.

3. Para artículos electrónicos de una revista

En el caso de las revistas electrónicas se utilizara la adaptación de la norma internacional ISO 690 por el Centro de Documentación de ISALUD:

Autor. Título del capítulo. En: Título de la revista. Tipo de medio (ejemplo: [en línea]). Mes/Año de publicación, Volumen de la revista, Número de la revista, páginas del artículo. [Fecha de citación]. Disponibilidad y acceso (ejemplo: Disponible en Internet: enlace)

Se seguirá la descripción a partir del punto tres de la ficha clave.

4. Para revistas electrónicas

En el caso de las revistas electrónicas se utilizara la adaptación de la norma internacional ISO 690 por el Centro de Documentación de ISALUD:

Título de la revista. Tipo de medio (ejemplo: [en línea]). Mes/Año de publicación, Volumen de la revista, Número de la revista, páginas del artículo. [Fecha de citación]. Disponibilidad y acceso (ejemplo: Disponible en Internet: enlace)

Se seguirá la descripción a partir del punto tres de la ficha clave.

5. Para artículos electrónicos de una pagina

Nombre o Pseudónimo del autor. Título de lo que se consultó. Título de la página consultada. Empresa, Asociación, Organización, etc. a la que pertenece la página consultada. Fecha en que se subió en la página consultada. Dirección electrónica de la página. Fecha en que se consultó por última vez la página.

Se seguirá la descripción a partir del punto tres de la ficha clave.

6. Para paginas recomendadas

Nombre o Pseudónimo del autor. Título de la página consultada. Empresa, Asociación, Organización, etc. a la que pertenece la página consultada. Fecha en que se subió en la página consultada. Dirección electrónica de la página. Fecha en que se consultó por última vez la página.

Se seguirá la descripción a partir del punto tres de la ficha clave.

7. Para series electrónicas

En proceso....
8. Para videos electrónicos

En proceso....
9. Para películas electrónicas

Las películas electrónicas comprenden las películas de más de una hora de duración aprox. Y que no tengan continuación de más de tres partes o no sean consideradas series, sagas, animes u otros que se publiquen cada cierto tiempo. De lo contrario véase “para series electrónicas” o “para series”. Las películas electrónicas pueden ser documentales, cuentos o historias, por ejemplo que estén disponibles en unidades de información de acceso público. Si no está en la red véase “para películas análogas” Si es solo un clip de video véase “para videos análogos” o “para videos electrónicos”. Si es un clip de música con imágenes o un video oficial de alguna cantante o artista véase “para música en video electrónico” o “para música en video análogo” según sea el caso.

Título y mención de responsabilidad del disco. – Edición. – Publicación y distribución. – Descripción física. – Serie. – Notas. – Numero normalizado.

Se continuara a la descripción a partir del punto tres de la ficha clave.

En el punto de ubicación física / digital se añadirán los siguientes datos:

Si existe un responsable bajo nombre o pseudónimo que haya subido la película se debe especificar.

Si existe un responsable de una traducción que sea considerada fansub o que fue hecha por un fanático se debe especificar bajo el campo repetido de:

Título: subtitulo / Mención de responsabilidad; responsable de subir el video; traductor.

10. Para pistas de música electrónicas

Las pistas electrónicas deberán estar disponibles en la red. En caso contrario véase “pistas de música análogas”. Las pista de música comprenderán la descripción de una solo pista que este contenida en un disco o por el contrario, que se pista única. Si es una compilación oficial o un disco véase “para discos de música electrónicos” o “discos de música análogos” según sea el caso. Si es solo la letra de la canción véase “Para letras de música o lyrics”. Si por una o varias razones no se puede subir la letra de música y está disponible en una unidad de información ver “para letras de música impresa”. Si por el contrario, la música está inmersa en un video ver “para música en video digital” o “para música en video análogo” según sea el caso.

Las pistas deberán ser descritas de la siguiente forma:

Mención de responsabilidad. Título de la pista. - Título del álbum (si tiene álbum). – Edición (si la hay). – presentación musical (presentación física de la música –si se trata de una orquesta, entrevista o similar… sino la hay, sustituir por genero para la presente página). – Publicación, distribución, etc. (Si la hay). – Descripción Física (si la hay). – Serie. – Notas. – Numero Normalizado (si lo hay).

Se seguirá el resto de la descripción de la ficha clave a partir del punto Tres.

Añadir en la ubicación física / digital lo siguiente si se encuentra disponible:

Lugar para descargar la pista. En el caso de ser un disco o pista con Copyright aclararlo. Si es un disco o pista Underground y está libre, también aclararlo.

Poner la página donde se encuentren los lyrics. Si existe una traducción de la letra repetir el área de “Título y mención de responsabilidad” y poner lo siguiente: Título y subtitulo en idioma original = título y subtitulo en idioma traducido / mención de responsabilidad; traductor.

11. Para discos de música electrónicos

Los discos comprenden normalmente más de una canción reunidas en un álbum con un tema afín o de una recopilación de un grupo por equis razones. (En caso de que el disco no esté disponible en la red véase “discos de música análogos”). Si es solo la letra de una canción entonces véase “Para letras de música o lyrics” Si por una o varias razones no se puede subir la letra de música y está disponible en una unidad de información ver “para letras de música impresa”. Si es solo una canción y está libre para escucharse en la red ver “para pistas de música electrónica”. Si se encuentra en una unidad de información o de forma análoga ver “para pistas de música análogas”. Si por el contrario, la música está inmersa en un video ver “para música en video digital” o “para música en video análogo”

Los discos deberán ser descritos de la siguiente forma:

Título y mención de responsabilidad. – Edición (si la hay). – presentación musical (presentación física de la música –si se trata de una orquesta, entrevista o similar… sino la hay, sustituir por genero para la presente página). – Publicación, distribución, etc. (Si la hay). – Descripción Física (si la hay). – Serie. – Notas. – Numero Normalizado (si lo hay).

Se seguirá el resto de la descripción de la ficha clave a partir del punto Tres.

Añadir en la ubicación física / digital lo siguiente si se encuentra disponible:

Lugar para descargar el disco. En el caso de ser un disco con Copyright aclararlo. Si es un disco Underground y está libre, también aclararlo.

Poner la página donde se encuentren los lyrics. Si existe una traducción de la letra repetir el área de “Título y mención de responsabilidad” y poner lo siguiente: Título y subtitulo en idioma original = título y subtitulo en idioma traducido / mención de responsabilidad; traductor.

12. Para música en video digital.

En proceso....
13. Para fanfics

En proceso....
14. Para imágenes, carteles o fotos digitales.

En proceso....
15. Para radio digital.

En proceso....

16. Bases de datos.

En proceso....
17. Traducciones.

En proceso....
18. Textos de autoría personal.

Los textos de autoría personal que se suban deberán de ser descritos de la siguiente forma:

Título y mención de responsabilidad. – Edición. – Fecha. – Descripción Física. – Notas.

Serán subidos en su totalidad a la página.

19. Para letras de música o lyrics.

Las letras de música o canciones no son un disco de música. Estas abarcan solo una pista del disco o una serie o una pista individual sin disco. Los discos comprenden normalmente más de una canción reunidas en un álbum con un tema afín o de una recopilación de un grupo por equis razones. (En este caso véase “Para discos de música electrónicos” o “discos de música análogos” según sea el caso). Si es solo una pista que está disponible y no se desea poner la letra entonces véase “para pistas de música electrónica” o “para pistas de música análoga”. Si por el contrario, la música está inmersa en un video ver “para música en video digital” o “para música en video análogo”

Las letras de música o canciones también conocidas como lyrics deberán ser descritas de la siguiente forma:

Título y mención de responsabilidad. – Edición (si la hay). – presentación musical (presentación física de la música –si se trata de una orquesta, entrevista o similar… sino la hay, sustituir por genero para la presente página). – Publicación, distribución, etc. (Si la hay). - notas

Si existe una traducción de la letra poner en Título y mención de responsabilidad lo siguiente:

Título y subtitulo en idioma original = título y subtitulo en idioma traducido / mención de responsabilidad; traductor.

Las letras de música serán copiadas en su totalidad en la página. Si no hay posibilidad de subir la letra de la música por equis razones, entonces véase “para pistas de música análogas” o “para letras de canciones impresas”.

Se seguirá el resto de la descripción de la ficha clave a partir del punto cuatro. En el caso de que la pista esté disponible para ser escuchada poner la dirección de esta y poner la dirección de donde se extrajo el lyric.

domingo, junio 06, 2010

marcha del bicentenario


La marcha de orgullo GLBTTI no falten los esperamos recuerden este es un evento importante para la igualdad y su participación es muy importante nos vemos en el ángel.

martes, mayo 11, 2010

Las mil caras de la homofobia y el sexismo

LAS MIL CARAS DE LA

HOMOFOBIA Y EL SEXISMO




"La sociedad es en todos los sitios
Una conspiración contra
La personalidad de cada uno
De sus miembros."
Ralph Waldo Emerson



I. Homofobia y / o Homofobia Machista:[1]


Fobia a la homosexualidad. Es una enfermedad psicológica. // La Homofobia es el miedo o la aversión hacia la homosexualidad o las personas homosexuales, así como la discriminación a las mismas. El odio, la hostilidad o la desaprobación de las personas homosexuales[2]. // se refiere a la aversión, odio, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres homosexuales, aunque también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales, y las que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo [roles de género, comportamiento de género o identidad de género], como los metrosexuales y las personas «con pluma».


Existe cierto relativismo sobre lo que abarca el concepto de homofobia. Así por ejemplo, los que rechazan las políticas de igualdad (entre personas de diferente orientación sexual) consideran que ese rechazo no es homofobia, sino simplemente una opinión igualmente respetable como la aprobación. [En los siguientes rubros veremos que esta opinión tiene una definición sexista o de poder social conocida como heterosexista]. [3]


· Bifobia: es el miedo, la discriminación o el odio hacia personas bisexuales
· Transfobia: hace referencia a la discriminación hacia la transexualidad y las personas transexuales o transgénero.
· Lesbofobia: tipo de discriminación homófoba y sexista hacia las lesbianas
· Travestofobia: tipo de discriminación por utilizar prendas designadas heterosexistamente a un género determinado.



II. Sexismo:

Discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior al otro o hacia una aspecto de la sexualidad humana. [4]



III. Heterosexismo o heterocentrismo:


Denota la suposición de que todo el mundo es heterosexual y la creencia que las personas heterosexuales son por naturaleza superiores [y normales] a las personas homosexuales y bisexuales. Además, el heterosexismo indica la discriminación y el prejuicio en favor de las personas heterosexuales y contra los gays, las lesbianas y los bisexuales. Como predisposición hacia las personas heterosexuales y la heterosexualidad, el heterosexismo se califica por estar "arraigado y ser característico de las más importantes instituciones sociales, culturales y económicas de nuestra sociedad." Por lo tanto, el heterosexismo engloba las creencias y las actitudes subyacentes de tal preferencia. El heterosexismo no es monopolio exclusivo de las personas heterosexuales. La gente de cualquier orientación sexual, incluso gays, lesbianas y bisexuales, puede tener creencias heterosexistas dimanadas de la noción cultural esencialista en la que la masculinidad (el varón) y la feminidad (la mujer) se complementan entre sí.[5]



IV. Heterosexualidad obligatoria o heteronormatividad: [6]


Régimen donde se fuerza a las personas a pensar que el mundo está dividido en dos sexos que se atraen sexualmente uno al otro[7] // es un régimen social, político y económico que impone el patriarcado y las prácticas sexuales heterosexuales mediante diversos mecanismos médicos, artísticos, educativos, religiosos, jurídicos, etc. y mediante diversas instituciones que presentan la heterosexualidad como necesaria para el funcionamiento de la sociedad y cómo el único modelo válido de relación sexoafectiva y de parentesco. El régimen se retroalimenta con mecanismos sociales como la marginalización, invisibilización o persecución. Tiene como base un sistema dicotómico y jerarquizado. Esto incluye la idea de que todos los seres humanos recaen en dos categorías distintas y complementarias: varón y mujer; que las relaciones sexuales y maritales son normales solamente entre personas de sexos diferentes; y que cada sexo tiene ciertos papeles naturales en la vida. Así, el sexo físico, la identidad de género y el papel social del género deberían encuadrar a cualquier persona dentro de normas íntegramente masculinas o femeninas. En consecuencia, en la heteronormatividad la heterosexualidad es considerada como la única orientación sexual normal. Las normas que este término describe o critica pueden ser abiertas, encubiertas o implícitas. Aquellos que identifican y critican la heteronormatividad dicen que deforma el discurso al estigmatizar conceptos diferentes tanto de sexualidad, como del género y hacen ciertos tipos de autoexpresión más difíciles.[8].



V. Homofobia liberal:


La homofobia liberal es un concepto empleado por autores como Alberto Mira y Daniel Borrillo, que se define por la aceptación de la homosexualidad mientras se mantenga oculta. Es un tipo de homofobia, prevaleciente en la sociedad española desde la década de 1980 y heredera de la homofobia de la izquierda del siglo XX, se caracteriza por el «sí, pero...»: se tolera benevolentemente la homosexualidad, a condición del silencio de la condición homosexual, de la asimilación y de la aceptación de la «normalidad» del modelo heterocentrista, «por su propio bien». Se critica la pluma por su visibilidad, cualquier marca de subcultura o estética gay y, por supuesto, las manifestaciones en la calle. Cualquier transgresión es rechazada como «victimista», «conciencia de gueto», «activista» o «proselitista»[9]



VI. Heteropatriarcado:


El patriarcado se instituye sobre la coerción de la práctica obligatoria de la heterosexualidad como norma, de manera que la heteronorma funda el patriarcado, que no es patriarcado a secas, sino heteropatriarcado. La institución dominante en el orden sociosexual, el heteropatriarcado, asume diversas formas a lo largo del devenir histórico y según los contextos culturales, pero su núcleo duro permanece intacto hasta el día de hoy y afianza su dominio mediante la instauración de estereotipos y roles que se asignan a cada uno de los sexos[10]. Sus principales cedes son la Familia Tradicional y la Escuela.



VII. Plumofobia[11]:


Rechazo al amaneramiento [sobre todo en homosexuales]. Este término tiene mucho que ver con los estereotipos que se dan a la comunidad LGTB. De la misma manera tiene que ver con la división machista de los géneros en donde la mujer es amanerada o femenina y los hombres son agresivos y machos. La plumofobia no es exclusiva de los heterosexuales, sino que también se da este miedo entre los homosexuales. También se da en las mujeres tanto hacia sí mismas como de forma externa hacia otros hombres. Es como decir que lo “femenino” está por debajo de lo “masculino”, de esta forma hay quienes dicen al respecto: “Los gays son gays. A veces tienen pluma, y a veces no; no pasa nada. Igual que hay mujeres [también hay hombres] masculinas de maneras, otras [en medio], y otras esperpénticamente vehementes en sus gestos, que dan grititos por cualquier cosa. Es un rasgo independiente [y extra] de con quién se acuesten. Que cada uno lo haga con quien quiera, cuantas veces quiera, donde quiera, vistiendo como quiera y pensando lo que quiera [a este respecto hay que recordar que este “pensando lo que quiera” llega hasta donde la libertad de otro empieza, es decir, pensar sin estereotipos, pensar sin discriminar y sin ofenderé, eso sí es la libertad de pensamiento y expresión].”[12]



VIII. HeteroGris:


El que erige su heterosexualidad en una única forma “normal” de amor y la aprovecha para reprimir a los que no le imitan.[13]



IX. HomoGris:


Homosexual que imita al anterior y pretende compensar la inferioridad real de su situación en la sociedad mediante actitudes super-viriles.[14]



X. Generismo:


Dividir a las personas en dos y solamente dos sexos biológicos mutuamente excluyentes.[15]



XI. Monosexismo:


Orientación sexual hacia uno y solamente hacia uno de los dos sexos biológicos reconocidos. [16]



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Otros términos que se han llegado a utilizar son:


XII. Heteroformación,
XIII. Heterosexualidad compulsoria,
XIV. heterorealidad
XV. heterosexualidad excluyente.
XVI. Heterolandia vs Nación Queer
XVII. Heterocultura o cultura heterosexual
XVIII. Imperialismo y / o capitalismo heterocultural.
XIX. Poder heterosexual
XX. Heterosexualidad institucionalizada
XXI. Heterovisión.
XXII. Heteronorma



Pilares que constituyen el sistema del heteropatriarcado: Oscar Guasch.


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Aquí hay que aclara dos cosas: la primera es sobre el termino homofobia. Este término tiene un alcance corto en cuanto a discriminación y se centra en abusos, violencia y en miedos. Pero no cubre el problema de fondo, puesto que muchos heterosexuales dicen “tolero” no “discrimino” pero, tolerar no es respetar y respetar no es igualdad. Homofobia es el término más usado y conocido por todos para describir el rechazo hacia las personas LGBTTTI pero que solo hace referencia al miedo a las personas LGBTTTI o el miedo a sí mismo.


En cuanto a los demás términos que no son fobias, sino sexismo como el heterosexismo, tienen un alcance gigantesco en materia de discriminación y control social. Hacen crítica al sistema heterosexual independientemente de sus ideología o posición política, o tipo de economía. Además de que son de los pocos estudios que salen sobre la “heterosexualidad” puesto que muchos estudian la homosexualidad pero prácticamente nadie se cuestiona sobre la heterosexualidad. Y algunas veces todos estos estudios se conjuntan, otras no.


Su factor común de todos estos sexismos es la norma y no la normalidad, así como la invisibilidad, el silencio, la exclusión y los prejuicios de la gente heterosexual fundados en una doxa bien intencionada históricamente hablando o inconscientemente actualmente. Cosa de la cual no se habla cuando hablamos de homofobia.


El heterosexismo llega a donde el termino homofobia no puede llegar, alcanza niveles insospechados por la cultura heterosexual de discriminación bien documentada o bien registrada que normalmente se niega a reconocer y ver respaldándose del derecho de “libertad de expresión” frecuentemente mal utilizado y mal entendido por los heterosexuales, así como respaldado por la idea de reproducción que se usa de forma no objetiva y por el propio sistema social.


Así pues, el heterosexismo ha sido producto de múltiples construcciones socio-culturales en donde lo que estaba en juego era la economía o el poder. En resumen, nuestra sexualidad se ha vuelto un régimen autoritario y normativo. Justamente, considerar que la heterosexualidad es “lo normal” o “lo natural” o “lo sano” es lo más alejado de la realidad que podemos decir.


“No fue el amor u otro vinculo espiritual o erótico lo que determino la desaparición de los matrimonios grupales y las libertades sexuales de genero femenino, para dar origen a la unión exclusiva entre un solo hombre y una sola mujer. Son motivos de índole económicos y sociales y no en esencia biológicos, los condicionantes de las diferencias que entre los sexos se establecen en las sociedades patriarcales tradicionales, y que dan lugar a la aparición de la doble moral…”[17]


Antes de terminar de explicar estos términos, se ha de aclarar que la intención de este ensayo no es discriminar la heterosexualidad, puesto que se ha de hacer una gran diferencia entre este término y el de heterosexismo. No los confundan. La heterosexualidad es una orientación sexual tan válida y respetable como cualquier otra, pero el heterosexismo y la heterosexualidad obligatoria es un sexismo que discrimina, que justifica y crea miedos (homofobia) y que tiene como doxa la “normalidad” de la heterosexualidad para recrear un régimen en las diversas generaciones.


Así pues la sexología pone de manifiesto la homofobia, y la sociología y la antropología nos muestran el heterosexismo en función de la construcción de la sociedad.

"Al entrar en sociedad deben cogerse las llaves del corazón y meterlas en el bolsillo"
Johann Wolfgang von Goethe

"El hombre es un producto social y la sociedad debe impedir que se pierda para ella"
Miguel de Unamuno.



Por: García Orozco Citlalli Berenice

11 de mayo del 2010
Para Bibliografia "Homofobia y Heterosexismo"
Ensayo.
Bibliotecología y Estudios de la Informacion
UNAM
Facultad de Filosofia y Letras
4to Semestre.

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[1] Para otros autores como Urbia Fuentes la homofobia es “… miedo (sospechas) ante el propio potencial homosexual. La intensidad de rechazo hacia lo homosexual en el mundo exterior alivia los temores ante lo homosexual en el mundo interior” y a su vez, este fragmento tiene respaldo científico por la APA en 1996. En: una aproximación a la homofobia desde un recorrido histórico.
[2] http://ilga.org/statehomophobia/Homofobia_de_Estado_ILGA_07.pdf
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Homofobia. Notar que lo ultimo esta entre la homofobia y el heterosexismo.
[4] http://es.wikipedia.org/wiki/Sexismo
[5] http://es.wikipedia.org/wiki/Heterosexismo
[6] En: “Sexualidades transgresoras”. Considero más interesante el termino heteronormatividad que el más común y a menudo mal utilizado homofobia porque los debates sobre la opresión y el deseo gay y lesbiano deben ir más allá del discurso humanista psicológico del miedo personal a la homosexualidad como contagio (y no por casualidad del concepto de la heterosexualidad como normal). El termino homofobia raramente se aventura en críticas políticas de como la normalidad se produce y se sexualiza como heterosexualidad. Es decir, la manera en que el sexo se inserta en la normalidad y como la normalidad se inserta en el sexo no es un área a la que se tenga acceso con el termino homofobia porque este se refiere más a la corrección de la actitud individual. El termino heteronormatividad empieza a apuntar a la manera en que la producción de lo extraño va estrechamente ligada a la posibilidad de la normalidad. Es decir, la normalidad puede entenderse tan solo mediante la construcción de su opuesto: lo extraño. En esta relación la normalidad siempre debe hacerse normal así mismo, siempre debe normalizarse. Los estudios más recientes sobre teoría queer sugieren que el problema no es el temor a lo queer (-se refiere a la comunidad LGBTTTI en su mayoría- extraño o torcido, transgresor) sino la obsesión con normalizar y contenerlo, y por consiguiente, también a la otredad. Es insólito que, de hecho, estos mecanismos sean de producción de normalidad (p. 208) // Por heteronormatividad entendemos aquellas instituciones, estructuras de comprensión y orientaciones prácticas que hacen no solo que la heterosexualidad parezca coherente –es decir, organizada como sexualidad- sino también que sea privilegiada. Su coherencia es siempre provisional y su privilegio puede adoptar varias formas (que a veces son contradictorias), pasa desapercibida como lenguaje básico sobre aspectos sociales y personales, se la percibe como un estado natural, también se proyecta como un logro ideal o moral. No consiste tanto en normas que podrían resumirse en un corpus doctrinal como en una sensación de corrección que se crea con manifestaciones contradictorias –a menudo inconscientes, pero inmanentes en las prácticas y en las instituciones. Los contextos que tienen una relación poco visible con la práctica del sexo, como narrar una biografía o las identidades generacionales, pueden ser heteronormativa desde este sentido, mientras que en otros contextos las modalidades del sexo entre hombres y mujeres podrían no ser heteronormativas. Por lo tanto, heteronormatividad es un concepto diferente de heterosexualidad más conspicuas entre los dos términos es que heteronormatividad no tiene concepto paralelo como ocurre con heterosexualidad, la cual organiza la homosexualidad como su opuesto. Dado que la homosexualidad no puede poseer “jamás” la corrección tacita e invisible para la formación social que si posee la heterosexualidad, no sería posible hablar de “homonormatividad” [hay autores que si manejan este término, pero normalmente lo hacen como un segundo plano subordinado al de la heteronormatividad y condicionado por este] en el mismo sentido (p. 230)
[7] http://www.conelpapa.com/ideologia/ideologia.htm
[8] http://es.wikipedia.org/wiki/Heteronormatividad
[9] http://es.wikipedia.org/wiki/Homofobia_liberal
[10] http://www.latice.org/kvin/es/indykv1002es.html
[11] http://www.fotolog.com/equitumsolis/25708187
[12] http://www.fotolog.com/equitumsolis/25708187
[13] Documentos contra la normalidad
[14] Documentos contra la normalidad.
[15] Otros cuerpos, otras sexualidades, p. 182 http://books.google.com.mx/books?id=GJspj3F5Pi4C&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false
[16] Otros cuerpos, otras sexualidades, p. 182 http://books.google.com.mx/books?id=GJspj3F5Pi4C&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false
[17] P. 67, sexualidad y géneros de Alicia Gonzales

lunes, mayo 03, 2010

Frases LGTB

Bueno, en esta entrada vamos a juntar frases LGBTTTI. Se va ir actualizando la lista de las mismas y ustedes tambien pueden agregar frases mediante los comentarios que proporcionen a esta entrada!!. Espero les guste!!

1ra actualización 03 de mayo del 2010
2da actualización 11 de mayo del 2010



El sueño que me parece más atractivo es el de una sociedad andrógina y sin género (aunque no sin sexo), en que la anatomía sexual no tenga ninguna importancia para lo que uno es, lo que hace y con quien hace el amor.
Gayle Rubin


El amor está en todas partes y  Se presenta de las más diversas maneras.
Obra de  Teatro: Príncipe y Príncipe

[Seas quien seas y como seas: ] "Conócete. Acéptate. Supérate."
San Agustín de Hipona


“Todo el mundo sabe, o cree saber, lo que es la homosexualidad. Muy pocos saben lo que no es”
Carlo Frabetti (1945-¿?). Escritor y matemático italiano.


"Defender el derecho de elegir la preferencia sexual no es un asunto exclusivo de las lesbianas y los homosexuales, es un asunto que compete a todos, porque llegar al punto de elegir libremente su sexualidad, es un derecho que ha costado sangre, sudor y lágrimas a las naciones modernas"
Abel Pérez Rojas (1970-). Educador mexicano


Todas las grandes novelas, las verdaderas novelas, son bisexuales.
Milan Kundera


"Creo que siempre he sido bisexual. Quiero decir, es algo en lo que siempre he estado interesado. Pienso que todo el mundo nace siendo bisexual, y es algo que nuestros padres y la sociedad nos meten en la cabeza que es malo. Dicen que es tabú. Nos hacen pensar que es malo, cuando no lo es para nada. Yo creo que es algo muy bonito."
Billie Joe Armstrong

"Todos los seres humanos nacemos con la capacidad de sentir atracción por ambos sexos."
Megan Fox


Necesito hablar sobre bisexualidad.  Creo que la analogía es la identidad interracial o multirracial.  Creo que la analogía para la bisexualidad es una visión  del mundo multicultural, multiétnica, multirracial. La bisexualidad se desprende de una perspectiva como ésa y a la vez conduce a ella.
June Jordan, activista y poeta


"En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación ."
Simone de Beauvoir


"La sexualidad, es una de las "fuentes de placer y felicidad" mas importante de la VIDA. Reprimirla, cohibirla, estimatizarla es --- CONTRA-NATURA-- Una forma antihumana y preversa, de percibir el mundo que nos rodea..."
anonimo


“Hay una ventaja de saberse homosexual: que no se vive la zozobra de creer serlo”
Anónimo


"Defender el derecho de elegir la preferencia sexual no es un asunto exclusivo de las lesbianas y los homosexuales, es un asunto que compete a todos, porque llegar al punto de elegir libremente su sexualidad, es un derecho que ha costado sangre, sudor y lágrimas a las naciones modernas"
Abel Pérez Rojas (1970-). Educador mexicano


"Yo creo que la incomodidad de los varones de hablar de la homosexualidad frecuentemente se debe a una virilidad más ligada al machismo que al sentido profundo de ser humano"
Abel Pérez Rojas (1970-). Educador mexicano.

“No es que carezcan de sentimientos, pero muchos hombres no expresan su interés por otros hombres por temor a perder su virilidad”
Anónimo


Pero ¿Cuál masculinidad si el hombre paga permanentemente para que una mujer u otro hombre se la reafirmen?
Anónimo

"El más grave dilema de los gays es no poder gozar de otro hombre con la conciencia tranquila"
Anónimo


"Dominar a una mujer para no ser mujer: he ahí el principio de la masculinidad entre nosotros"
Anónimo


“Para muchos (hombres) el sólo hecho de no ser homosexuales es garantía de masculinidad”
Elizabeth Badinter (1944 -¿?) Catedrática y discípula de Simone de Beauvoir.

"La homofobia contribuye a reforzar la frágil heterosexualidad de muchos hombres”
Elizabeth Badinter (1944 -¿?) Catedrática y discípula de Simone de Beauvoir.

“La humanidad camina gradualmente hacia  una autentica liberación del sexo, o sea, hacia una verdadera personalización del sexo”
Aller Atucha




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